Picor, flujo que cambia, candidiasis que vuelve: lo que más se consulta y de lo más fácil de resolver cuando se mira bien. Aquí tienes las respuestas. — Dra. María Ángeles de la Orden, ginecóloga en Sevilla
Un flujo transparente o blanquecino, sin mal olor y que cambia a lo largo del ciclo, es normal. Lo que conviene mirar es el cambio: mucha más cantidad, mal olor, color amarillo o verdoso, o que se acompañe de picor o escozor. Eso sí merece consulta.
Sí. El flujo cambia con las hormonas: a mitad de ciclo, en la ovulación, es más elástico y transparente, y antes de la regla puede aumentar. Es normal mientras no haya picor, mal olor ni molestias.
Sí, es típico de los días de ovulación, parecido a clara de huevo. Es una señal normal del ciclo, no una infección. Solo preocupa si se acompaña de síntomas.
Un poco de flujo marrón al principio o al final de la regla suele ser sangre antigua, y es normal. Si aparece entre reglas, tras las relaciones o de forma repetida, conviene consultarlo para descartar otras causas.
Ese flujo blanco, espeso y grumoso, con picor, es muy típico de una candidiasis (infección por hongos). Es muy frecuente y se trata bien. Si es la primera vez o no mejora, conviene confirmarlo antes de tratarte por tu cuenta.
Se parecen, pero no son lo mismo. La candidiasis da picor y flujo blanco y espeso; la vaginosis bacteriana da flujo más líquido y grisáceo, con olor a pescado, sobre todo tras las relaciones. El tratamiento es distinto, por eso conviene afinar el diagnóstico.
Sí. El picor es lo más típico, pero también puede escocer al orinar, irritar la zona y molestar en las relaciones. Son síntomas frecuentes y tienen tratamiento.
Sí. A veces el síntoma principal es el picor o la irritación, con poco flujo o incluso sensación de sequedad. No hace falta tener mucho flujo para que sea candidiasis.
Se trata con antifúngicos, en óvulos o crema y a veces en pastilla, y suele mejorar en pocos días. Si es la primera vez, si no mejora o si se repite, mejor que consultes en vez de ir probando.
Cuando se repite, cuatro o más veces al año, hay que buscar el porqué: cambios del pH y la flora, antibióticos, azúcar alto o diabetes, ciertos hábitos. El objetivo es cortar el círculo con un plan, no solo apagar cada brote.
No se clasifica como una infección de transmisión sexual, aunque sí puede contagiarse durante las relaciones si tu pareja tiene el hongo. En la mayoría de los casos el origen es un desequilibrio de tu propia flora vaginal, pero las relaciones pueden ser uno de los desencadenantes.
En un episodio aislado, en general no. Pero si tienes candidiasis de repetición, sí conviene tratar también a la pareja, para cortar la reinfección mientras se busca qué descontrola tu equilibrio vaginal.
Sí. Los antibióticos alteran la flora, el azúcar alto o la diabetes la favorecen, y el estrés y los cambios hormonales también influyen. Identificar tu desencadenante es clave si se repite.
Pueden influir. La humedad, la ropa muy ajustada o sintética y lavarse en exceso o con jabones agresivos alteran el equilibrio de la zona. Menos es más: lavado suave, ropa transpirable y no abusar de protectores.
Uno suave, específico para la zona íntima y sin perfumes fuertes, y sin lavarte por dentro. La vagina se limpia sola; el exceso de higiene hace más mal que bien. En consulta te oriento según tu caso.
Si ya te ha pasado y reconoces los síntomas, un tratamiento de farmacia puede valer. Ante la duda, o si se repite, mejor consultar.
Si no era candidiasis, por ejemplo una vaginosis o una infección de transmisión sexual, no mejorará y retrasarás el tratamiento correcto.
Es muy frecuente en el embarazo por los cambios hormonales y no suele ser peligrosa, pero se trata con productos adecuados para esa etapa. No te automediques estando embarazada: que te lo paute tu ginecóloga.
Algunas medidas (ropa transpirable, higiene suave, controlar el azúcar) ayudan a prevenir, pero los remedios naturales no sustituyen al tratamiento cuando ya hay infección, y algunos irritan más. Mejor no jugársela.
Si es la primera vez, si el flujo huele mal, cambia de color, pica o escuece, si se repite, si hay dolor o fiebre, o si estás embarazada. Y siempre que algo no te encaje. Mejor mirarlo que ir probando.
Encontramos la causa y cortamos el círculo, en vez de ir apagando brotes. En San Bernardo o por videoconsulta.
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