"La menopausia es la etapa que más me apasiona tratar, y la que más dudas genera en consulta. Quiero que la vivas con información clara y un plan pensado para ti, no con resignación." — Dra. de la Orden
Los cambios no llegan de un día para otro. Saber en qué etapa estás ayuda a entender qué te pasa y qué se puede hacer.
Los años previos a la última regla, con una duración media de unos 5 años, aunque puede ser más corta en mujeres fumadoras, con mucho estrés o tras cirugía de útero u ovarios. Las hormonas empiezan a oscilar y aparecen los primeros síntomas: cambios en el ciclo, sofocos, sequedad de piel y mucosas, y también cambios emocionales, como ansiedad o dificultad para concentrarte.
Se confirma cuando pasas doce meses sin regla, y marca una nueva etapa sin capacidad fértil. La edad media en España es de unos 50 años, aunque varía mucho de una mujer a otra. A partir de aquí el foco se pone también en prevenir: hueso, corazón y salud íntima a largo plazo.
Cada mujer lo vive distinto. Estos son los síntomas que más veo en consulta, y que tratamos según tu caso.
Esa oleada de calor repentino, a veces con sudoración y sofoco nocturno, aparece por el descenso de estrógenos. Es el síntoma más característico de esta etapa y también uno de los que mejor responde cuando lo tratamos.
Cuesta conciliar el sueño, te despiertas por la noche o no descansas de verdad. Muchas veces se suma a los sofocos nocturnos, y el cansancio acaba afectando al ánimo y al día a día. Se puede abordar.
Sequedad, escozor o molestias en las relaciones, lo que llamamos atrofia vaginal. Es muy frecuente y muchas veces se oculta por pudor. Tiene tratamiento, con diferentes opciones según tu caso.
Despistes, dificultad para concentrarte, sensación de ir más lenta.
Cambios de humor, irritabilidad, ánimo bajo o ansiedad.
La piel se nota más seca y el cabello más fino y frágil.
Molestias y rigidez en las articulaciones, dolores musculares y también pérdida de masa muscular, que aparecen o se acentúan en estos años al descender los estrógenos.
Al bajar los estrógenos, el hueso pierde densidad y se vuelve más frágil. Por eso esta etapa es el momento de empezar a prevenir la osteoporosis y proteger tu salud a largo plazo.
La terapia hormonal de la menopausia (THS) es una de las herramientas más eficaces para los sofocos, el insomnio y la sequedad, y además ayuda a proteger el hueso. No es para todas ni en cualquier momento.
Hace años, unos estudios mal interpretados generaron miedo a las hormonas. Hoy sabemos que, en la mujer adecuada y empezando en el momento adecuado, los beneficios suelen superar a los riesgos. A eso lo llamamos la ventana de oportunidad.
Hay diferentes vías de administración. Puede darse por vía oral. En la vía transdérmica, el estrógeno se aplica en parche, gel o spray sobre la piel, y la progesterona se toma por vía oral o vaginal. Y hay también tratamientos locales solo para la zona íntima. Elegimos la vía y la dosis según tu caso, tus antecedentes y tus preferencias.
Y si no puedes tomar hormonas o prefieres no hacerlo, hay opciones no hormonales que también funcionan.
Más allá de los síntomas del día a día, la menopausia es una buena oportunidad para cuidar lo que importa a largo plazo.
Me cuentas qué notas y desde cuándo. Reviso tu historia y tus antecedentes y, si aporta, pedimos analítica.
Te explico las opciones con claridad, hormonales y no hormonales, y elegimos un plan a tu medida.
Ajustamos en el tiempo. La menopausia es un proceso, y tu tratamiento se adapta a cómo evolucionas. Muchas revisiones pueden hacerse por videoconsulta, sin desplazarte.
La menopausia se confirma tras doce meses sin regla, y la edad media en España ronda los 50 años. Pero los síntomas suelen empezar antes, en la perimenopausia, a veces a partir de los 45. Cada mujer tiene su ritmo.
Por los cambios: reglas más irregulares, sofocos, peor sueño, cambios de ánimo o niebla mental, aunque sigas menstruando. Si lo notas, una valoración te aclara en qué etapa estás y qué se puede hacer.
En la mayoría de los casos no. El diagnóstico es clínico: la edad y los síntomas. Pido analítica solo cuando aporta algo, por ejemplo en menopausias precoces o ante dudas concretas.
En la mujer adecuada y empezando cerca del inicio de la menopausia, la terapia hormonal es eficaz y segura. Se indica de forma individualizada, valorando tus antecedentes, y con seguimiento. No es para todas, y eso lo decidimos juntas.
Hay opciones no hormonales para los sofocos, el sueño y la sequedad, además de cambios de hábitos que ayudan de verdad. Ninguna mujer tiene que aguantar los síntomas sin más.
Con la menopausia cambia cómo el cuerpo reparte la grasa, que tiende a acumularse en el abdomen, y el metabolismo se ralentiza un poco. No es inevitable: con ajustes en alimentación y actividad se maneja bien.
Es la sensación de despiste, falta de concentración o ir más lenta que aparece por los cambios hormonales. Es real y frecuente. Mejora cuando se tratan las causas, sobre todo el insomnio y los sofocos.
Sí, y muy bueno. La sequedad y las molestias íntimas (atrofia vaginal) responden muy bien a tratamientos locales, con o sin hormonas. Es uno de los síntomas que más se calla y más fácil de aliviar.
Sí. El seguimiento de la menopausia se adapta muy bien a la videoconsulta, con receta online cuando la necesites. Atiendo a toda España.
Si estás en esta etapa y quieres vivirla mejor, reserva tu consulta de menopausia. En San Bernardo o por videoconsulta.
Pedir cita