Desde el test positivo hasta el final, con la misma ginecóloga de principio a fin. Aquí tienes las dudas más frecuentes sobre el control del embarazo. — Dra. María Ángeles de la Orden, ginecóloga y obstetra en Sevilla
En cuanto el test de gestación te salga positivo, pide cita para el embarazo indicando la fecha de tu última regla. Lo ideal es hacer la primera ecografía entre la semana 7 y la 8, para confirmar el embarazo, ver que está bien situado y datar las semanas.
Una historia clínica completa, una exploración, una ecografía para confirmar y datar el embarazo, y se solicitan las primeras analíticas. Además te indico los suplementos (ácido fólico y yodo) y resolvemos las primeras dudas con calma.
Sí, mejor pronto. No para hacerlo todo el primer día, sino para confirmar, datar y empezar el control. Las primeras semanas son importantes y es buen momento para resolver dudas y empezar bien.
Lo habitual es el ácido fólico, idealmente desde antes de buscar el embarazo, junto con otras vitaminas. La pauta concreta te la doy en consulta.
Lleva la fecha de tu última regla y, si los tienes, informes o analíticas previas. Te preguntaré por tus antecedentes, embarazos anteriores, enfermedades, alergias y medicación. Cuanta más información, mejor seguimiento.
Se hacen ecografías aproximadamente cada cuatro o cinco semanas. Las más importantes son la de la semana 12, donde se hace el cribado de cromosomopatías y de preeclampsia, y la de la semana 20, la ecografía morfológica. Si hay alguna alteración o una patología materna que requiera un control más estricto, las ecografías se hacen con más frecuencia.
Por lo general, una visita al mes hasta el tercer trimestre, y luego más seguidas a medida que se acerca el parto. La ventaja de la consulta privada es que te atiende siempre la misma ginecóloga y con tiempo.
Una por trimestre, además de pruebas concretas. En el primer trimestre, el cribado combinado; entre la 24 y la 28 semanas, el test de O'Sullivan para la diabetes gestacional; en el tercero, la analítica final y el cultivo del estreptococo.
Es la prueba que descarta la diabetes del embarazo. Se hace entre las semanas 24 y 28, tomando una bebida con azúcar y midiendo después la glucosa. Si hay factores de riesgo, también se hace en el primer trimestre. Si sale alterado, se confirma con otra prueba. Es rutinario.
Entre las semanas 35 y 37, con una toma vaginal y rectal. Sirve para saber si llevas esa bacteria, que es inofensiva para ti pero podría afectar al bebé en el parto. Si es positivo, se pone antibiótico durante el parto.
El corazón se ve latir en la ecografía a partir de las 6 semanas aproximadamente. Escucharlo con el aparato de mano (Doppler) suele ser algo más adelante. En cada eco lo comprobamos.
Sobre todo evitar carnes y pescados crudos o poco hechos, embutidos y quesos sin pasteurizar, por el riesgo de toxoplasmosis y listeria, y limitar el pescado con mucho mercurio. Lavar bien fruta y verdura. Te doy las pautas claras en la primera visita.
Sí, salvo contraindicación, el ejercicio moderado es bueno en el embarazo: caminar, nadar, yoga prenatal. Se evitan los deportes de impacto o con riesgo de caída. Si tienes alguna complicación, lo adaptamos.
Varía según tu punto de partida; lo importante es un aumento progresivo y saludable, que valoramos en cada visita. No te obsesiones con una cifra exacta: lo seguimos juntas sin agobios.
Algunos sí y otros no, así que no los suspendas ni los mantengas por tu cuenta. Coméntame qué tomas en la primera visita y lo revisamos: a veces se ajusta la dosis o se cambia por una alternativa segura.
En un embarazo normal, sí a ambas cosas. Las relaciones son seguras salvo indicación concreta, y viajar también, con sentido común y descansos. Si hay alguna complicación, te diré qué conviene evitar.
Náuseas, cansancio, pecho sensible o alguna molestia leve son normales. Conviene consultar sin esperar ante un sangrado, un dolor abdominal intenso, fiebre o vómitos que no te dejan retener nada. Ante la duda, mejor preguntar.
La de la tosferina, a partir de la semana 27 y preferiblemente en la 27-28, y la de la gripe, en cualquier trimestre si coincide con la temporada. En la semana 28 también se administra la gammaglobulina anti-D en pacientes con Rh negativo.
Un sangrado abundante con dolor tipo regla intenso, un dolor abdominal fuerte y mantenido, o la pérdida de líquido, son señales para consultar sin esperar. Un manchado leve sin dolor es más frecuente y no siempre significa un problema, pero conviene confirmarlo.
Es habitual que el hierro baje durante el embarazo, porque el cuerpo lo necesita en mayor cantidad. Se detecta en las analíticas de control y se trata con suplementos de hierro, ajustando la dosis según tus niveles.
Suele intuirse ya en la ecografía de la semana 12, aunque no es fiable al 100%. Se confirma con más seguridad a partir de la semana 16.
Sí, es muy frecuente, sobre todo en el segundo y tercer trimestre, por el peso del útero y los cambios de postura. El calor local, el ejercicio suave y cuidar la postura ayudan. Si el dolor es muy intenso o baja por la pierna, se valora.
Sí. Llevo el embarazo desde la confirmación, con la tranquilidad de que te atiende siempre la misma ginecóloga, que conoce tu caso de principio a fin. Eso da continuidad y confianza.
Visitas con tiempo, ecografía en cada control para ver al bebé, y disponibilidad para tus dudas entre visitas. Muchas pacientes combinan el seguimiento privado con el hospital donde darán a luz.
En mi consulta privada en Sevilla, en San Bernardo. La primera orientación puede ser por videoconsulta, pero el seguimiento del embarazo, con sus ecografías y exploraciones, se hace de forma presencial.
Sí. Por el cambio hormonal, es normal que aumente el flujo durante el embarazo. Lo que no es normal es que se acompañe de picor, mal olor o sensación de humedad constante. En ese caso, conviene consultarlo.
Llevo tu embarazo desde el principio, con tiempo y cercanía. En San Bernardo, en Sevilla.
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