Cerramos por vacaciones del 27 de julio al 21 de agosto · Más información
Ginecología y menopausia · Consulta privada en Sevilla610 94 85 46
Síntomas a fondo

Síndrome genitourinario de la menopausia (sequedad y molestias)

De todos los síntomas de la menopausia, este es el que menos se cuenta y el que más se calla por vergüenza. Y es una pena, porque es de los que mejor se tratan. La sequedad, el dolor en las relaciones y las molestias urinarias tienen nombre, explicación y solución.

Autora y revisión: Dra. de la OrdenActualizado: 23 jul 2026Lectura: 9 minCon bibliografía
En pocas palabras

El síndrome genitourinario de la menopausia (SGM), antes llamado atrofia vulvovaginal, reúne la sequedad, el dolor en las relaciones y las molestias urinarias e infecciones de repetición.

A diferencia de los sofocos, es crónico y progresivo: no se pasa solo, tiende a ir a más si no se trata.

Se trata bien. Los estrógenos vaginales locales son eficaces y seguros, con absorción mínima a la sangre. Para casos leves, bastan hidratantes y lubricantes.

Qué es el síndrome genitourinario

El nombre es nuevo, el problema no. Antes lo llamábamos «atrofia vulvovaginal», pero se cambió a síndrome genitourinario de la menopausia (SGM) porque describe mejor lo que pasa: los tejidos de la vulva, la vagina y también la uretra y la vejiga dependen de los estrógenos, y al bajar estos se vuelven más finos, menos elásticos y peor lubricados.1 No afecta solo a la zona genital: también a la uretra y la vejiga, y por eso el nombre lo engloba todo.

Es muy frecuente: afecta a una gran parte de las mujeres posmenopáusicas, y aun así está infradiagnosticado e infratratado, sobre todo porque no se pregunta y no se cuenta.1

Los síntomas

Nombrarlo sin rodeos es parte del tratamiento: la sequedad vaginal y el dolor en las relaciones son problemas médicos reales y tienen tratamiento.

Un problema crónico y progresivo

Aquí está la diferencia clave con los sofocos. Los síntomas vasomotores tienden a mejorar con los años; el SGM, en cambio, no se resuelve solo y tiende a empeorar si no se trata, porque el tejido sigue sin el estímulo estrogénico que lo mantenía.1 Esto tiene una consecuencia práctica: los tratamientos hay que mantenerlos. No es «una tanda y ya», sino un cuidado a largo plazo, igual que hidratas la piel de forma continuada.

Hidratantes y lubricantes

Para los casos leves, o como complemento siempre, hay dos productos sin receta que conviene no confundir:

Son un buen primer paso y para muchas mujeres con síntomas leves son suficientes.

Estrógenos vaginales y otras opciones

Cuando los síntomas son moderados o intensos, el tratamiento con más evidencia son los estrógenos vaginales locales (en óvulos, crema o comprimidos). Actúan donde se necesita, restauran el tejido y su absorción a la sangre es mínima, por lo que su perfil de seguridad es bueno y, a diferencia de las hormonas por vía general, no requieren añadir un gestágeno para proteger el útero.1 Otras opciones:

Si has tenido cáncer de mama

Es una situación frecuente y delicada, porque los tratamientos antiestrógenos (sobre todo los inhibidores de la aromatasa) agravan mucho el SGM. La base es siempre no hormonal: hidratantes y lubricantes.1 Los estrógenos vaginales a dosis bajas pueden valorarse en casos concretos que no responden, pero es una decisión que se toma de forma compartida con tu oncólogo, sopesando tu situación.1 Lo trato en detalle en menopausia y cáncer de mama.

Para profesionales · evidencia y matices clínicos Información

SGM: definición y terapias (NAMS 2020)

El SGM sustituye a «atrofia vulvovaginal» e integra síntomas genitales, sexuales y urinarios derivados del hipoestrogenismo. Prevalencia estimada del 27% al 84% en posmenopáusicas. Opciones con evidencia:

  • Estrógenos vaginales a dosis baja (estradiol, estriol, estrógenos conjugados): eficaces para SGM moderado-grave; absorción sistémica mínima; no requieren progestágeno concomitante. Seguridad endometrial no estudiada más allá de 1 año en ensayos.
  • Prasterona (DHEA) vaginal y ospemifeno oral (SERM): alternativas eficaces.
  • Terapias basadas en energía (láser): datos insuficientes; no recomendadas fuera de investigación.

Supervivientes de cáncer de mama

Primera línea no hormonal (hidratantes/lubricantes). Datos insuficientes para confirmar la seguridad de estrógenos vaginales, DHEA u ospemifeno en cáncer de mama; en casos refractarios, considerar estrógeno vaginal a dosis mínima mediante decisión compartida con oncología. Mayor cautela con inhibidores de la aromatasa que con tamoxifeno por la supresión estrogénica más profunda.

Preguntas frecuentes

¿La sequedad vaginal se cura o hay que tratarla siempre?

El síndrome genitourinario es crónico y progresivo: mejora con tratamiento, pero tiende a volver si se deja, porque el tejido sigue sin estímulo estrogénico. Por eso los tratamientos se mantienen a largo plazo, igual que se hidrata la piel de forma continuada, no en una única tanda.

¿Son seguros los estrógenos vaginales?

Sí. Su absorción a la sangre es mínima porque actúan localmente, y tienen buen perfil de seguridad. A diferencia de las hormonas por vía general, no requieren añadir un gestágeno para proteger el útero. Son el tratamiento con más evidencia para los síntomas moderados o intensos.

¿Cuál es la diferencia entre un hidratante y un lubricante vaginal?

El hidratante se usa de forma regular, varias veces por semana, para mejorar el estado del tejido de fondo. El lubricante se usa en el momento de la relación para reducir el roce y el dolor. No son lo mismo y muchas veces conviene combinarlos.

Tengo infecciones de orina de repetición desde la menopausia, ¿tiene que ver?

Con frecuencia, sí. La uretra y la vejiga también dependen de los estrógenos, y al bajar estos aparecen molestias urinarias e infecciones de repetición. Es parte del síndrome genitourinario, y tratar el tejido con estrógenos locales puede reducir esas infecciones.

He tenido cáncer de mama, ¿puedo tratar la sequedad?

Sí, siempre con hidratantes y lubricantes como base. Los estrógenos vaginales a dosis baja pueden valorarse en casos que no responden, pero es una decisión compartida con tu oncólogo. No te quedes sin tratar: hay opciones seguras para empezar.

Seguir leyendo

Bibliografía y fuentes

  1. The North American Menopause Society. The 2020 genitourinary syndrome of menopause position statement. Menopause. 2020;27(9):976-992. Ver fuente ↗

Guías y sociedades citadas: The Menopause Society (NAMS), NICE (Reino Unido), International Menopause Society (IMS), AEEM/SEGO y ESHRE. Última revisión de esta página: 23/07/2026.

También en estos recursos: hábitos de vida y suplementación · todos los recursos.

Contenido de la Dra. M.ª Ángeles de la Orden.

Esta página es información de salud contrastada, no un consejo médico individual ni sustituye a una consulta. Las decisiones sobre tu tratamiento deben tomarse con tu médica valorando tu caso, tus antecedentes y tus preferencias. Última revisión clínica: 23 de julio de 2026.
Llamar Pedir cita