Ni el dolor que te incapacita ni el sangrado que te condiciona son cosas que tengas que aguantar. Aquí tienes por qué pasan y qué se puede hacer. — Dra. María Ángeles de la Orden, ginecóloga en Sevilla
Un dolor leve es habitual, pero un dolor que te obliga a parar, faltar al trabajo o que no cede con analgésicos no es normal. Puede ser dismenorrea primaria o señal de algo como endometriosis o adenomiosis. Merece estudio, no resignación.
Cólicos leves, sí. Cólicos que te incapacitan, no. Si necesitas tumbarte, te dan náuseas o vómitos o los calmantes no te hacen efecto, conviene mirarlo: hay tratamiento y, a veces, una causa de fondo que tratar.
Los antiinflamatorios bien pautados, empezando un poco antes de la regla, y el calor local ayudan mucho. Si no basta, los anticonceptivos hormonales suelen reducir bastante el dolor. Lo ajustamos a ti; no se trata de aguantar a base de pastillas.
Es una señal de que hay que estudiarlo. Un dolor que no responde a los antiinflamatorios habituales puede tener una causa tratable detrás, como endometriosis o adenomiosis. Pide cita en vez de ir subiendo la dosis por tu cuenta.
Puede. Cuando el dolor es intenso, va a más o se acompaña de sangrado abundante, conviene descartar causas como la endometriosis, la adenomiosis o los miomas con una ecografía. Todas tienen tratamiento.
El dolor que se irradia a la espalda o las piernas y las náuseas o la diarrea con la regla son frecuentes, por las mismas sustancias que provocan los cólicos. Si son intensos o limitantes, se valoran.
Si empapas compresa o tampón cada una o dos horas, necesitas doble protección, tienes coágulos grandes, te dura más de 7 días o te limita la vida normal, es abundante. No te compares con nadie: si a ti te condiciona, hay que mirarlo.
Algún coágulo pequeño es normal. Coágulos grandes y de forma repetida, junto con sangrado abundante, no lo son tanto y conviene estudiarlos. Suele haber una causa tratable detrás.
Sí, es una de sus consecuencias más frecuentes. Perder mucha sangre cada mes puede dejarte con falta de hierro: cansancio, palidez, caída de pelo. Por eso el sangrado abundante no es solo una molestia, conviene tratarlo.
El sangrado entre reglas no hay que normalizarlo. Puede deberse a pólipos, al método anticonceptivo, a cambios hormonales u otras causas. Casi siempre tiene solución, pero hay que estudiarlo.
Sí, son causas frecuentes. Los miomas y los pólipos del útero pueden hacer que la regla sea más abundante o más larga. Se ven bien en una ecografía y tienen tratamiento, desde médico hasta quirúrgico según el caso.
Puede. Cuando la ovulación no funciona bien, por ejemplo en el ovario poliquístico o cerca de la menopausia, el endometrio se descontrola y la regla se vuelve abundante o irregular. Se estudia y se regula.
Sí. En los años previos a la menopausia los ciclos se descontrolan y es habitual que la regla sea más abundante o irregular. Conviene diferenciarlo de otras causas, así que si te afecta, consúltalo.
Puede, si detrás hay endometriosis, miomas, pólipos o un problema de ovulación. Por eso, si buscas embarazo y tienes reglas muy dolorosas o abundantes, conviene estudiarlo antes en lugar de esperar.
Depende de la causa y de si buscas embarazo. Hay opciones como el ácido tranexámico, que actúa el mismo día, los anticonceptivos hormonales, el DIU hormonal y, en casos concretos, cirugía. Casi siempre se resuelve sin pasar por quirófano.
Sí. Muchas reglas dolorosas son dismenorrea primaria, sin enfermedad detrás, y aun así se pueden tratar para que no te limiten. Pero conviene confirmarlo, no asumirlo: el estudio sirve para tratarte mejor y quedarte tranquila.
Una historia detallada, una exploración, una ecografía y, según el caso, una analítica para ver si hay anemia o algún desajuste. Según los hallazgos, a veces hace falta también un estudio del endometrio mediante biopsia o histeroscopia. Con eso se orienta la causa y el tratamiento.
Si el dolor te incapacita o no cede con analgésicos, si el sangrado es muy abundante o dura más de 7 días, si sangras entre reglas o tras las relaciones, o si notas cansancio por posible anemia. Mejor consultar de más.
Encontramos la causa y le ponemos tratamiento. En San Bernardo o por videoconsulta.
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