Es lo que más se calla en consulta y de lo más fácil de aliviar. Sequedad, molestias en las relaciones, infecciones que se repiten: aquí tienes las respuestas, y casi siempre tienen solución. — Dra. María Ángeles de la Orden
La causa más frecuente es la bajada de estrógenos, sobre todo en la menopausia, que reseca y adelgaza la mucosa. Pero no es la única: también aparece con la lactancia, ciertos anticonceptivos o algunos tratamientos médicos. Tiene explicación y tiene solución.
No. Es más frecuente en la menopausia, pero puede aparecer a cualquier edad: tras el parto, durante la lactancia, con la píldora o por ciertos tratamientos. Lo importante es identificar la causa para tratarla bien.
Es el conjunto de cambios que produce la falta de estrógenos en la zona íntima: sequedad, escozor, molestias al orinar o en las relaciones. Es muy frecuente tras la menopausia, y tiene tratamiento.
Frecuente no es lo mismo que algo que tengas que aguantar. El escozor, las molestias urinarias o el dolor en las relaciones suelen tener que ver con la sequedad y la atrofia, y mejoran con tratamiento. Conviene mirarlo.
Sí, y muy bueno. Según el caso: hidratantes y lubricantes para empezar, y tratamientos locales, con o sin hormonas, cuando hace falta más. Es de los síntomas que más se callan y de los más agradecidos de tratar.
El lubricante actúa en el momento, sobre todo para las relaciones. El hidratante se usa de forma regular y mejora la mucosa con el tiempo. Muchas veces se combinan. Te digo cuál te conviene según lo que notes.
Sí. El estrógeno local actúa solo en la zona, con una absorción mínima al resto del cuerpo, por lo que es muy seguro, incluso en muchas mujeres que no pueden usar hormonas generales. Se valora siempre tu caso.
Sí. En caso de antecedentes de cáncer de mama, la sequedad se puede tratar. Hay varias opciones, y se valorará la más adecuada según tu caso, junto con tu oncólogo.
El láser vaginal es una opción más dentro del tratamiento de la atrofia, junto con otros tratamientos de medicina regenerativa. Funciona en muchos casos, y es una alternativa que conviene valorar según cada caso.
La causa más común es la sequedad y la atrofia, pero también puede deberse a infecciones, a tensión del suelo pélvico u otras causas. No es normal resignarse al dolor: tiene diagnóstico y tratamiento. Conviene valorarlo en consulta.
Cuando se repiten, hay que buscar el porqué en vez de tratar cada brote por separado. Pueden influir los cambios del pH y la flora, los antibióticos, la menopausia o la diabetes, entre otros. El objetivo es cortar el círculo, no solo apagar el fuego.
Que sea frecuente no lo hace normal. Las infecciones de orina tras las relaciones, sobre todo si se repiten, tienen causas tratables y medidas de prevención que funcionan. Lo vemos juntas.
El flujo cambia a lo largo del ciclo y eso es normal. Lo que conviene mirar es el cambio: más cantidad, mal olor, color distinto, picor o escozor. Esos síntomas tienen causa, y es mejor estudiarlos que ir probando óvulos por tu cuenta.
En cuanto algo te moleste o te limite: sequedad, escozor, dolor en las relaciones, infecciones que se repiten o cualquier cambio que no te encaje. Cuanto antes se mira, antes se soluciona, y casi siempre se soluciona.
Para una primera orientación y el seguimiento, sí, con receta online cuando haga falta. La exploración, si se necesita, se hace en consulta presencial. Muchas dudas íntimas se resuelven bien por videoconsulta, con la confianza de hablarlo sin desplazarte.
La salud íntima se habla con normalidad y se trata bien. Cuéntamelo en consulta, en San Bernardo o por videoconsulta.
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