La vitamina D ha vivido una década de fama enorme, y con ella la costumbre de suplementarla casi como norma. Cuando salieron los grandes ensayos, el mensaje se ordenó bastante. Te cuento lo que corrige de verdad y lo que no, para que sepas cuándo tiene sentido tomarla y cuándo no te hace falta.
En población sana, la vitamina D no previene el cáncer, el infarto ni la muerte; así lo mostraron dos grandes ensayos, VITAL y D-Health.
Donde sí tiene un papel claro es en corregir un déficit demostrado en la analítica, no en tomarla por si acaso cuando los niveles ya son normales.
Para prevenir fracturas en mujeres sanas de la comunidad, el calcio con vitamina D no ha demostrado beneficio; ese papel se concentra en la osteoporosis y el déficit.
La vitamina D ayuda a fijar el calcio en el hueso y participa en muchísimos procesos del cuerpo. Durante años se le atribuyó, además, un papel casi preventivo de todo, del cáncer al infarto pasando por las defensas. Esa expectativa tan amplia es la que los grandes ensayos vinieron a poner en su sitio. Que sea importante para el hueso no significa que suplementarla mejore la salud de quien ya tiene los niveles normales.
VITAL fue un ensayo grande, con casi 26.000 personas, que dio 2.000 unidades al día durante más de cinco años. El resultado fue claro. No hubo reducción del cáncer invasivo ni de los eventos cardiovasculares mayores, y tampoco cambió la mortalidad total.1 Poco después, el ensayo australiano D-Health, con más de 21.000 personas y una pauta mensual de dosis alta, tampoco encontró menos mortalidad.2 Dos estudios independientes, grandes, y la misma lectura. En población no seleccionada, suplementar vitamina D no evita esas enfermedades.
Hay un matiz honesto que conviene contar. En VITAL apareció una señal de menos mortalidad por cáncer, que se reforzaba al dejar fuera los dos primeros años.13 Es interesante, y por eso lo clasifico como prometedor y no como cerrado. En D-Health la señal fue en la dirección contraria,2 así que lo prudente es no dar por hecho un beneficio que todavía no está confirmado.
El uso que sí tiene respaldo encaja con la regla de fondo de esta guía, que un suplemento reponiendo lo que falta funciona bien. Yo lo digo mucho en la consulta: antes de suplementar, hazte una analítica y mira tus niveles. Si la 25-OH-vitamina D está baja, reponerla es una indicación aceptada, y el suplemento sube esos niveles de forma fiable.2 Lo que no te aporta nada es tomarla cuando el nivel ya es normal.
Es una duda muy razonable, porque la vitamina D y el hueso van de la mano. En mujeres mayores que viven en la comunidad, y que no están seleccionadas por tener osteoporosis, se ha visto en un metaanálisis amplio que no hay menos fracturas de cadera con calcio y vitamina D combinados, ni con cada uno por separado.4 Donde el beneficio se concentra es en las personas con osteoporosis, déficit o institucionalizadas, no en la mujer sana de la calle.
Dicho de otro modo, si tienes osteoporosis diagnosticada, el calcio y la vitamina D forman parte del cuidado del hueso, y lo cuento en huesos y osteoporosis. Si estás sana y solo quieres proteger el hueso, lo que más te rinde es el ejercicio de fuerza y una alimentación con suficiente calcio, más que un bote preventivo de vitamina D.
A las dosis de los ensayos la vitamina D se toleró bien, sin exceso de problemas por calcio alto en VITAL.1 El cuidado está en las dosis muy altas y mantenidas, que sí pueden subir el calcio en sangre. Por eso no tiene sentido tomar megadosis cuando ya tienes niveles normales, porque no ganas nada y te expones a un riesgo evitable. Si repones un déficit, mejor con una pauta que te indique tu médica y no a ojo.
Te resumo lo que hoy sostiene la evidencia sobre la vitamina D, separando el uso que sí tiene sentido de la promesa que no se cumplió.
VITAL (Manson, NEJM 2019; n=25.871; 2.000 UI/día; seguimiento mediano 5,3 años) no redujo el cáncer invasivo (HR 0,96; IC95 % 0,88-1,06) ni los eventos CV mayores (HR 0,97; IC95 % 0,85-1,12); mortalidad total HR 0,99.1 D-Health (Neale, Lancet Diab Endocrinol 2022; n=21.315; 60.000 UI/mes) no redujo la mortalidad total (HR 1,04; IC95 % 0,93-1,18), con 25-OH-D media de 77 (placebo) a 115 nmol/L con suplemento.2
En VITAL, señal de reducción de mortalidad por cáncer (HR 0,83; IC95 % 0,67-1,02), reforzada al excluir los 2 primeros años (HR 0,75; IC95 % 0,59-0,96); los metaanálisis actualizados sugieren reducción de mortalidad por cáncer, no de incidencia.3 En D-Health la señal fue opuesta (HR 1,15; IC95 % 0,96-1,39).2 Fracturas: Zhao (JAMA 2017; 33 ECA; 51.145 personas) sin menor riesgo de fractura de cadera con calcio+D (RR 1,09; IC95 % 0,85-1,39) en mayores no institucionalizados.4
Si estás sana, no. Dos grandes ensayos, VITAL y D-Health, no encontraron menos cáncer, infartos ni muertes con la suplementación. La vitamina D te sirve para reponer un déficit demostrado, no como preventivo general de enfermedades.
No todo el mundo lo necesita. Antes de suplementar, hazte una analítica y mira tus niveles; tiene sentido comprobarla en situaciones concretas, como poca exposición al sol, osteoporosis, malabsorción o ciertos tratamientos. Si tu nivel es normal, suplementar no te aporta un beneficio extra.
Sí. Reponer un déficit demostrado en la analítica es la indicación que sí tiene respaldo. Lo razonable es hacerlo con una pauta que te indique tu médica, y no con megadosis por tu cuenta.
En mujeres sanas que viven en la comunidad, no ha demostrado reducir las fracturas de cadera. El beneficio se concentra en personas con osteoporosis, déficit o institucionalizadas. Si tienes osteoporosis, sí forma parte del tratamiento del hueso.
A las dosis habituales se tolera bien. El riesgo está en las megadosis mantenidas, que pueden subir el calcio en sangre. No tiene sentido tomarlas si tus niveles ya son normales, porque no ganas nada y te expones a un problema evitable.
Guías y organismos citados con frecuencia en esta guía: Organización Mundial de la Salud (OMS), USPSTF, ESPEN, American College of Sports Medicine (ACSM), NIH Office of Dietary Supplements y la evidencia de ensayos y metaanálisis referenciados. Última revisión de esta página: 03/08/2026.
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Contenido de la Dra. M.ª Ángeles de la Orden · revisado el 3 de agosto de 2026.