Cuando pensamos en la salud del corazón seguimos imaginando a un hombre. Es un error con consecuencias: la enfermedad cardiovascular es la que más mujeres mata, y la menopausia es justo el momento en el que ese riesgo empieza a moverse. Entenderlo a tiempo cambia mucho.
La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en la mujer, por encima de cualquier cáncer, y su riesgo aumenta tras la menopausia.
La caída de estrógenos empeora el perfil del colesterol, la tensión y la distribución de la grasa. No es el único factor, pero sí un cambio real que conviene vigilar.
La terapia hormonal no se prescribe para prevenir enfermedad cardiovascular. Iniciada en la ventana de oportunidad no aumenta el riesgo, pero la prevención se hace con hábitos y control de factores.
Empiezo por el dato que más sorprende en consulta: lo que más muertes causa en la mujer no es el cáncer de mama, sino la enfermedad cardiovascular (el infarto, el ictus y sus derivados).1 La percepción va por otro lado, y eso hace que muchas mujeres (y a veces el propio sistema sanitario) le presten menos atención de la que merece. Reconocerlo no es para asustarte: es para poner el foco donde de verdad importa, porque gran parte de ese riesgo es prevenible.
Durante los años fértiles, los estrógenos ejercen un efecto protector sobre el sistema cardiovascular: ayudan a mantener flexibles las arterias y favorecen un perfil de colesterol más benigno. Cuando caen en la menopausia, ese efecto se pierde y varias cosas cambian a la vez.1
Conviene ser honesta: no todo es la menopausia. La edad avanza en paralelo y también pesa. Pero la transición añade un empujón hormonal propio al riesgo, y por eso es un buen momento para revisar la tensión, el colesterol y el azúcar aunque te encuentres bien.1
Cuanto antes se pierden los estrógenos, antes se pierde su protección. Por eso la menopausia precoz (antes de los 40) y la temprana se asocian a un riesgo cardiovascular mayor a largo plazo.1 En estas situaciones la terapia hormonal hasta la edad media de la menopausia alivia síntomas y forma parte de la protección de la mujer, salvo que haya una contraindicación. Es una diferencia importante respecto a la menopausia a la edad habitual.
La mejor noticia de toda esta página es que la mayor parte del riesgo cardiovascular se puede modificar. No hace falta nada exótico; hacen falta las cosas de siempre, hechas de verdad:
Todo esto lo desarrollo con detalle, sin promesas mágicas, en estilo de vida.
Aquí es donde más confusión veo, así que lo digo con precisión. La terapia hormonal no se prescribe para prevenir la enfermedad cardiovascular: no es su indicación y no debe iniciarse con ese objetivo.2
Ahora bien, el temor de que «la hormona daña el corazón» viene de una lectura incompleta de estudios antiguos, hechos en mujeres que empezaban la terapia muchos años después de la menopausia. Cuando se inicia dentro de la ventana de oportunidad (por debajo de los 60 años o con menos de 10 años desde la menopausia), la evidencia indica que no aumenta el riesgo cardiovascular, e incluso apunta a menos enfermedad coronaria en ese grupo.23 Es lo que se conoce como la «hipótesis del momento» (timing hypothesis).
La declaración científica de la AHA (El Khoudary et al., 2020) documenta que la transición menopáusica conlleva cambios adversos independientes del envejecimiento cronológico: aumento de LDL y ApoB, incremento de grasa visceral y epicárdica, progresión de calcio coronario y rigidez arterial. El patrón lipídico empeora sobre todo alrededor de la FUM. Estos cambios respaldan la menopausia como ventana de prevención primaria temprana.
El reanálisis del WHI por edad y el ensayo ELITE (Hodis et al., NEJM 2016) sostienen la hipótesis del momento: el estradiol enlenteció la progresión de grosor íntima-media carotídeo en mujeres con <6 años de menopausia, no en las de >10 años. DOPS y KEEPS apuntan en la misma dirección de seguridad/beneficio en inicio precoz. La TH no está indicada para prevención cardiovascular primaria ni secundaria (recomendación de todas las sociedades), pero en la ventana no incrementa el riesgo coronario.
El estrógeno transdérmico evita el primer paso hepático y no aumenta el riesgo de tromboembolismo venoso ni, aparentemente, de ictus a dosis estándar, siendo la vía preferida ante factores de riesgo cardiovascular o metabólico. Menopausia precoz/POI: la TH hasta la edad media de menopausia es cardioprotectora y de indicación estándar salvo contraindicación (ESHRE POI 2024, NAMS 2022).
La enfermedad cardiovascular (infarto, ictus) es la primera causa de muerte en la mujer, por encima de cualquier cáncer. La percepción popular no lo refleja, y eso hace que a veces se le preste menos atención de la que merece.
No causa directamente un infarto, pero la caída de estrógenos empeora el perfil del colesterol, la tensión y la distribución de la grasa, y con ello sube el riesgo a largo plazo. La edad influye en paralelo. Es un buen momento para revisar tensión, colesterol y azúcar aunque te encuentres bien.
No es su indicación y no se prescribe para prevenir enfermedad cardiovascular. Iniciada en la ventana de oportunidad (antes de los 60 o con menos de 10 años de menopausia) no aumenta el riesgo, e incluso se asocia a menos enfermedad coronaria, pero la prevención se hace con hábitos y control de factores.
Sí. Perder los estrógenos antes de tiempo se asocia a mayor riesgo cardiovascular a largo plazo. En la menopausia precoz, la terapia hormonal hasta la edad media de la menopausia forma parte de la protección, salvo contraindicación. Conviene una valoración individualizada.
No fumar, un patrón de alimentación mediterráneo, actividad física regular y controlar la tensión, el colesterol y la glucosa. Son medidas sencillas de nombrar y muy eficaces cuando se hacen de verdad y de forma sostenida.
Pueden ser menos típicos. Además del dolor de pecho, la mujer puede notar fatiga intensa, falta de aire, dolor en espalda, mandíbula o brazo, náuseas o sudor frío. Ante síntomas así no hay que esperar: llama al 112.
Guías y sociedades citadas: The Menopause Society (NAMS), NICE (Reino Unido), International Menopause Society (IMS), AEEM/SEGO y ESHRE. Última revisión de esta página: 23/07/2026.
También en estos recursos: hábitos de vida y suplementación · todos los recursos.
Contenido de la Dra. M.ª Ángeles de la Orden.