La menopausia no es una enfermedad ni un día señalado en rojo: es un punto en el tiempo dentro de un proceso que dura años. Entender el mapa de las etapas es lo que te permite saber en cuál estás y qué se puede hacer.
La menopausia es el momento de la última regla, y solo se confirma cuando han pasado doce meses seguidos sin menstruar. En España ocurre de media alrededor de los 51 años.
Lo que la mayoría vive como «la menopausia» son en realidad los años de transición (perimenopausia), cuando las hormonas oscilan y aparecen los síntomas, aunque todavía haya reglas.
No es una enfermedad: es una etapa natural. Pero los síntomas y los cambios a largo plazo (hueso, corazón) sí se pueden valorar y tratar.
La palabra menopausia se refiere, en sentido estricto, a un único día: el de tu última regla. El problema es que ese día solo se reconoce mirando hacia atrás. Por convención médica internacional, se confirma cuando has pasado doce meses consecutivos sin menstruación sin otra causa que lo explique.1 Hasta que no se cumplen esos doce meses, no sabemos con certeza si la última regla fue «la última».
Es decir: la menopausia es un punto, no un periodo. Marca el final de la vida reproductiva porque los ovarios dejan de liberar óvulos y de producir estrógenos y progesterona en las cantidades de antes. Lo que socialmente llamamos «tener la menopausia» (los sofocos, el insomnio, los cambios de ánimo) casi siempre corresponde a la etapa previa, cuando todavía hay reglas pero las hormonas ya han empezado a moverse.
La medicina utiliza un mapa validado de estas fases, conocido como el sistema STRAW+10, que ordena la transición según los cambios del ciclo y de las hormonas.2 Traducido a lo que se nota:
Los años fértiles con ciclos regulares. No hay síntomas de transición. Es el punto de partida.
Empieza cuando el ciclo se vuelve irregular: reglas que se adelantan o se retrasan, más abundantes o más escasas. Dura de media unos cuatro a ocho años, aunque varía mucho.2 Es la etapa de mayor sintomatología, porque los estrógenos no bajan de forma ordenada, sino a base de subidas y bajadas bruscas. Lo explico a fondo en la página de perimenopausia.
El hito: la última regla, reconocida tras un año sin menstruar.
El resto de la vida. En los primeros años pueden seguir los sofocos, y es cuando cobra protagonismo la prevención a largo plazo: la salud del hueso y del corazón, que dependían en parte de los estrógenos.
La edad media de la menopausia en España y en los países de nuestro entorno se sitúa alrededor de los 51 años, con un rango normal amplio que va aproximadamente de los 45 a los 55.1 La perimenopausia, por tanto, suele empezar a partir de los 45, a veces algo antes.
Cuando la menopausia ocurre antes de los 40 años hablamos de insuficiencia ovárica primaria (menopausia precoz), una situación distinta que sí requiere atención específica. Entre los 40 y los 45 se considera menopausia temprana.
Naces con todos los óvulos que vas a tener. A lo largo de la vida esa reserva va disminuyendo, y con ella la producción hormonal del ovario. Cuando quedan pocos folículos, el ovario responde peor a las señales del cerebro: los estrógenos caen y la hormona que los estimula (la FSH) sube intentando compensar. Ese desajuste es el motor de los síntomas.
No es un fallo ni un envejecimiento «acelerado»: es un proceso biológico programado, tan natural como lo fue la primera regla. Lo que sí cambia es que los estrógenos hacían muchas cosas además de regular el ciclo: protegían el hueso, ayudaban al perfil del colesterol, mantenían los tejidos de la zona íntima. Por eso su descenso se nota en varios frentes a la vez.
Saber si estás en la perimenopausia o ya en la postmenopausia no es un tecnicismo: cambia lo que conviene hacer. En la perimenopausia todavía puede haber embarazo, por lo que la anticoncepción sigue importando; los tratamientos se ajustan de otra manera; y algunos síntomas se interpretan distinto. Un mapa claro de tus síntomas y de tu etapa es el primer paso para decidir con criterio, y casi nunca hace falta un análisis para situarte: el diagnóstico es sobre todo clínico.
La menopausia natural se define retrospectivamente tras 12 meses de amenorrea sin causa patológica, reflejo del cese de la función folicular ovárica. El sistema STRAW+10 (Harlow SD et al., 2012) estratifica el envejecimiento reproductivo en fases (-5 a +2) combinando criterios menstruales, endocrinos (FSH, AMH, inhibina B, recuento de folículos antrales) y sintomáticos.
No. La perimenopausia es la etapa de transición, con reglas todavía presentes pero irregulares y primeros síntomas. La menopausia es el momento concreto de la última regla, que se confirma tras doce meses sin menstruar. La mayoría de los síntomas que la gente atribuye «a la menopausia» ocurren en realidad en la perimenopausia.
La edad media en España ronda los 51 años, con un rango normal amplio de aproximadamente 45 a 55. Antes de los 40 se considera menopausia precoz y merece una valoración específica.
Cuando han pasado doce meses seguidos sin ninguna regla, sin otra causa que lo explique. Hasta entonces, aunque las reglas sean muy espaciadas, todavía estás en la perimenopausia.
No. Es una etapa natural de la vida, como lo fue la pubertad. Otra cosa es que sus síntomas puedan afectar a la calidad de vida y que convenga prevenir sus efectos a largo plazo sobre el hueso y el corazón: eso sí se valora y se trata.
Guías y sociedades citadas: The Menopause Society (NAMS), NICE (Reino Unido), International Menopause Society (IMS), AEEM/SEGO y ESHRE. Última revisión de esta página: 23/07/2026.
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Contenido de la Dra. M.ª Ángeles de la Orden.